La colocación tradicional alterna canales que guían el agua y cobijas que protegen juntas, generando una microtopografía de sombras y drenajes. La variabilidad de piezas hechas a mano introduce holguras y pequeños alabeos que, lejos de ser defectos, amortiguan tensiones y ayudan a ventilar. Al parametrizar, respetar esas tolerancias y su sentido hidráulico evita modelos bellos pero inservibles en lluvia real.
La colocación tradicional alterna canales que guían el agua y cobijas que protegen juntas, generando una microtopografía de sombras y drenajes. La variabilidad de piezas hechas a mano introduce holguras y pequeños alabeos que, lejos de ser defectos, amortiguan tensiones y ayudan a ventilar. Al parametrizar, respetar esas tolerancias y su sentido hidráulico evita modelos bellos pero inservibles en lluvia real.
La colocación tradicional alterna canales que guían el agua y cobijas que protegen juntas, generando una microtopografía de sombras y drenajes. La variabilidad de piezas hechas a mano introduce holguras y pequeños alabeos que, lejos de ser defectos, amortiguan tensiones y ayudan a ventilar. Al parametrizar, respetar esas tolerancias y su sentido hidráulico evita modelos bellos pero inservibles en lluvia real.